El dolmen de las Brujas

Donde el mapa se agrieta

1. Introducción

La Pedra Gentil es un dolmen megalítico situado en Vallgorguina, en pleno Parque del Montnegre i el Corredor, que hoy puede visitarse tras una corta ruta entre bosques de encinas y alcornoques. Arqueológicamente se cree que fue construido entre el 3500 y el 2000 a. C. como monumento funerario de cámara simple, aunque fue reconstruido en 1855 y no está del todo claro que conserve su disposición original.

El Dolmen de Pedra Gentil está en medio del bosque, en las afueras de Vallgorguina, dentro del parque natural del Montnegre i el Corredor, en el Vallès Oriental. Es una zona de transición entre el interior y la costa del Maresme: montaña baja, mucha encina, alcornoque y pistas forestales.wikipedia+2

Si sales de Barcelona, tienes que ir en dirección nordeste por la C‑32 o la AP‑7 hasta enlazar con la C‑35 y finalmente la C‑61 hacia Vallgorguina: en total son unos 55–60 km y llegas en 45–50 minutos en coche. Desde Girona haces el camino inverso: bajas por la AP‑7, tomas salida hacia Sant Celoni/Hostalric, enlazas con la C‑35 y luego con la C‑61 hasta Vallgorguina; vuelven a ser unos 55–60 km y también unos 45–50 minutos aproximados.

Desde el pueblo no se llega en coche directo al dolmen: lo normal es aparcar en Vallgorguina y hacer una excursión a pie de 6–7 km por senderos señalizados hasta llegar al claro del bosque donde está la Pedra Gentil.

La tradición, sin embargo, transformó este círculo de piedras en uno de los escenarios de brujería más famosos de Cataluña. Según la leyenda, la Pedra Gentil era el punto de encuentro de todas las brujas de la comarca, que se reunían allí en las noches de sábado para celebrar aquelarres, rendir culto a fuerzas antiguas y demostrar su poder ante una especie de “asamblea” oscura. Las que no habían realizado suficientes maleficios eran castigadas: se cuenta que las colgaban de la gran losa superior del dolmen, y que, cuando esto ocurría, las brujas desataban tormentas tan violentas que los pescadores del Maresme exclamaban desde la costa que “seguro que han ahorcado a otra bruja”.

El nombre “Gentil” aludiría a su carácter pagano: un lugar de ritos anteriores al cristianismo, reutilizado por la imaginación popular como escenario de brujas, ogresas y fuerzas desatadas de la naturaleza. Tanto la Pedra Gentil como la cercana iglesia de Santa Eulàlia de Tapioles se han vinculado durante décadas a historias de aquelarres, ocultismo y fenómenos extraños, hasta el punto de que hoy siguen atrayendo a grupos esotéricos y curiosos que buscan “energías especiales” en torno al dolmen.